1. Ion Fiz: piezas construidas a partir de la mezcla casi aleatoria de tejidos como lanas y sedas en distintas tonalidades como camel, verdes y gris. Una propuesta de look diurno basada en la acertada mezcla de contrarios.

2. Sara Coleman: Prendas de cortes limpios que encuentran su fuerza en la propuesta de estampados multicolor y de inspiración étnica saobre vestidos, abrigos y complementos. Todo ello construido con tejidos naturales.

3. Davidelfin: Una colección de un blanco rotundo con piezas basadas en la construcción bajo el ADN de la firma: mini vestidos, vestidos camiseros y pantalones con faldas cinturas que dejan ver la ropa interior. Como toque de color, aplicaciones de rosas rojas de ganchillo.

4. Juanjo Oliva: Largos vestidos de noche en tejidos como el punto o la organza con el camisón como inspiración principal. Junto al irremedibale color negro para las prendas de noche, se suman tonos como el verde menta, el coral y los grises.

5. AA de Amaya Arzuaga: Looks basado en los bloques de color que combinan el negro con colores primarios como el rojo, el azul aguamarina y los tonos crudos. Siluetas redondas, de hombros caidos en sudaderas XL y abrigos, junto con voluminosas faldas hasta los pies.

6. Duyos: Inspiración en la tradición española para piezas de confección depurada y ultra sofisticadas en tonos cálidos como el tierra, vino y magenta junto con verdes y azules en distintas versiones. Como complemento estrella, el sombrero de inspiración cordobesa.

7. Devota & Lomba: Inspiración años 60 para prendas basadas en el binomio blanco/negro y construidas a partir de un refinado juego arquitectónico en vestidos y faldas, con una improtante presencia de abrigos largos.

8. Ágatha Ruiz de la Prada: Una suave paleta de color para las primeras prendas, de una inspiración dulce y onírica, a la que se unen los colores rotundos en esculturales vestidos de terciopelo.
